Mediante el pago de una cuota mensual durante un plazo determinado, la compañía de leasing le alquila el bien y, en algunos casos, se compromete a prestar una serie de servicios adicionales (fundamentalmente mantenimiento y seguro de los bienes). Al finalizar el contrato, el cliente tiene derecho a adquirir la propiedad del bien ejerciendo la opción de compra.
Requisitos de contratación del leasing
- Que el arrendatario sea una empresa o profesional sujeto al IAE.
- Que el contrato tenga una duración mínima de 2 años para bienes de equipo y 10 años para bienes inmuebles.
- Que el importe anual de amortización o recuperación del bien incluido en las cuotas no sea decreciente (como máximo se permite que sea constante a lo largo del contrato).
- Que se haga una distinción en las cuotas entre intereses y recuperación del coste del bien (amortización).
Ventajas del leasing
Económico-financieras
Permite financiar un porcentaje, que puede llegar hasta el 100% del valor de adquisición, superior al porcentaje de otras fórmulas de financiación.
Fiscales
- Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA): El leasing evita al cliente el pago del IVA de la compraventa, que corre a cargo de la entidad de leasing. Este aspecto es especialmente interesante en operaciones de importes elevados, ya que el cliente tardaría bastante tiempo en recuperar el IVA.
- Amortización: El leasing permite deducir de la base imponible del Impuesto sobre Sociedades o IRPF del arrendatario hasta el doble de la amortización fiscal (o el triple en caso de pymes), lo que reduce el coste financiero-fiscal de la operación.
Ventajas adicionales del leasing operativo
- Reduce sensiblemente la cuota que el cliente debe pagar.
- Ofrece una triple opción al finalizar el contrato: adquirir la propiedad del bien por el valor residual, renovar la operación de leasing o devolver el equipo.
- Permite contabilizar fuera del balance la operación de leasing.
Ventajas adicionales del leasing inmobiliario
Las ventajas fiscales revisten especial importancia en esta modalidad de leasing, gracias a la larga duración de los periodos de amortización fiscal de los inmuebles.